La locura de los "selfies"

Tomar una foto de usted mismo con su smartphone o tablet, subirla a Facebook y ligarla con Instagram o Twitter es solo cuestión de segundos, luego vendrán los comentarios, los likes y todas las reacciones de sus seguidores que lograrán o no cumplir con sus expectativas.

¿Quién de nosotros no se ha hecho un selfie? Debo confesar que en algún momento he incurrido en esta tendencia, pues difícilmente se puede sortear la ola tecnológica que nos atrapa en un mundo moderno, donde las redes sociales son el nuevo punto de encuentro con amigos y conocidos. Los dispositivos electrónicos asociados a internet son más necesarios y apetecidos cada día. Ya lo dio a conocer la Sutel, el 40% de los ticos usamos teléfonos inteligentes y estos, sin lugar a duda, nos invitan a tomar fotos y subirlas en línea.

La moda de los “selfies” parece fortalecerse y extenderse, trascendiendo desde el joven más desconocido hasta la figura más distinguida a nivel mundial (recordemos al presidente Obama y sus famosos “selfies” los cuales le causaron más de un problema con su esposa Michelle).

El sitio BuzzFeed reveló que por cada 60 segundos, unas 27,800 fotos son subidas a Instagram y cerca de 208 mil a Facebook, además se producen 278 mil tweets en ese lapso. Es cierto que no todas ellas corresponden a un selfie pero si esto sucede cada 60 segundos ¿cuántas imágenes se suben en un día? Un buen porcentaje de ellas obligadamente serán selfies. Instagram reveló que 23 millones de fotos fueron subidas con el hashtag #selfie y 51 millones con el hashtag #me.

Captó mi interés el hecho de que, el ya famoso término, fuera elegido como palabra del año 2013 por el Diccionario Oxford, y que se utilizara en ese año, un 17.000% más que en 2012.

No pretendo hablar de los riesgos que ya de por sí supone esta manía para la población mas vulnerable como son los jóvenes menores de 25 años, o del mensaje subliminal que pueda enviarnos. Creo que lejos de analizar si realmente se trata de una forma de reafirmar nuestra auto confianza, considero que los selfies son un reflejo de ese impulso humano a sentirnos halagados o presumir de los lugares que visitamos.

Evidentemente, estas autofotos han logrado acercar a figuras que tiempo atrás eran inaccesibles y percibidas totalmente indiferentes a nosotros. Hoy vemos a la actriz del país más lejano, presidente, cantante, incluso selfies con el Papa Francisco, todos ellos haciendo lo mismo que nosotros. La tecnología eliminó barreras y colocó al mundo en nuestro barrio.

¿Qué viene luego? Ya del selfie se ha saltado al ¨usie¨ que es más grupal; al ¨belfie¨ , impulsado por las celebridades y que consiste en fotografiar su trasero para subirlo a la red; al selfie de pecho,¨braggie¨, ¨welfie¨, ¨backfront ¨, ¨bikini bridge¨… Quizá sea una búsqueda desesperada por llamar la atención, quizá solo una forma de responder al bombardeo social …. Sea como sea, es indudable que el “selfie” ha llegado a ser una forma más de comunicarnos.

Grettel PrendasGrettel Prendas

Asesora