El valor de un estratega

Precisamente hoy reflexionaba acerca de las veces en que dejamos de hacer ciertas cosas que nos llaman la atención o que siempre hemos querido hacer. Hice una lista de metas, logros o planes que siempre quise hacer como parte de un aprendizaje y proyecto de vida y, que por algún motivo he pospuesto o dejado de lado por el ajetreo y el ir y venir cotidiano que a veces, por no decir siempre, nos mantiene ocupados y hacen que olvidemos lo esencial.

No obstante, tengo mi lista muy presente y espero en algún momento poder cumplir con todas esas cosas que me faltan por vivir y que forman parte de mi plan de vida.

Esta pequeña introducción nos permite poner en contexto nuestro trabajo, pues curiosamente muy a menudo pasa lo mismo, nuestras actividades diarias nos mantienen tan ocupados que nos hacen olvidar aspectos primordiales que nos permitirán hacer la diferencia, hay que dejar de centrarnos solo en las acciones e incorporar contenido estratégico vital a nuestro plan de vida laboral.

Pues sí, como comunicadores debemos tener esto muy presente y volver a lo básico a lo necesario, a lo estratégico, preguntarnos a diario si realmente estamos dejando de lado el hacer cosas de valor  e importantes para nuestro negocio, para nuestros clientes,  pues en definitiva, estos aspectos son las que van a marcar la diferencia en nuestra profesión.

Por lo general olvidamos hacer esta reflexión y dejamos ir oportunidades muy valiosas que pueden significar mucho para nuestros clientes, para nosotros mismos y nuestra empresa.

Es acá donde es vital mantener la concentración al máximo y convertirse en un verdadero estratega, pues además de comunicadores somos estrategas de vida, de proyectos, de negocios, de empresas. Sí, todos hemos sido y somos estrategas a diario y ni nos damos cuenta, es por esta razón que tenemos que creérnoslo, pues solo con convicción y esmero lograremos realmente alcanzar esos logros planteados.

Como asesores en comunicación de empresas de gran trayectoria nacional e internacionalmente, es importante siempre tener en el radar este importante punto, cómo ser un estratega para la marca, para el cliente, pues de esta forma tendremos en nuestro chip esa meta y con trabajo en equipo, creatividad, información y malicia, sí malicia, lo vamos a lograr.

En estos años que tengo de dedicarme a esta linda profesión, he descubierto cómo cosas básicas o sencillas pueden ser un gran issue para el cliente y convertirse en un tema prioritario en su agenda, en una oportunidad para poder demostrar nuestro potencial como aliados estratégicos y convertirnos en pieza importante y necesaria para el negocio del cliente.

Hoy tenemos grandes aliados para lograr ser verdaderos estrategas, contamos con herramientas como el internet que nos permiten estar informados, tenemos acceso a redes sociales que nos permiten conocer las inquietudes y sentimientos de las personas, contamos con medios digitales que nos brindan información  de primera mano y tenemos acceso a la información del cliente. Así que no hay excusa para proponer y activar ese sexto sentido y malicia que nos lleve a pensar como si fuéramos el cliente e ir tras lo trascendental.

Sin duda tenemos que ser más consistentes  e integrales y encender a diario nuestro radar para estar pendiente de todo aquello que pueda crear valor para nuestro cliente, a desgranar la información y ver qué aspectos positivos podemos anteponer a los negativos, buscar soluciones tras los problemas, ver oportunidades aún cuando muchos piensen que no las hay. Eso es ser estratega, convertirse en la persona que mira más allá y está alerta, que evalúa, que propone, que es abogado del diablo, que cuestiona, con tal de lograr proponer una idea ganadora, con fundamento, pensada, analizada, debatida.

Así que no hay excusa, ser estratega  es cuestión de proponérselo, no solo en el trabajo, también en la vida personal, pues en la medida en que seamos estrategas de nuestros propios proyectos de vida, sin duda será la mejor pasantía para ser estrategas en nuestros trabajos.

Incluyamos en nuestra lista de logros personales, ahí junto a los viajes familiares, estudios y los paseos, el ser un verdadero estratega, pues a pesar de ser una meta intangible, nos dotará de grandes experiencias, sabiduría, seguridad y sobre todo visión para afrontar las realidades, ver las cosas siempre de la mejor forma y luchar para que se cumplan.

Karol ChávezKarol Chavez
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Asesora