Consejos básicos para emprender La Romería


Antes de iniciar la marcha hacia la romería siempre es importante considerar aspectos básicos para evitar complicaciones o pasar un rato incómodo durante y después de la caminata.

Lo primero es considerar la distancia a recorrer. Si la distancia es corta, es probable que no necesite más que asegurarse una ropa cómoda con zapatos y medias adecuados para caminar. Si las distancias son largas, entonces deberá tomar en consideración el disponer de ropa suficiente, cambio de medias, agua y comida adecuadas para su viaje, así como mantener un buen ritmo para evitar agitarse o cansarse muy rápido. Lo recomendable es que la persona inicie al menos dos semanas antes un plan de entrenamiento.

Según el Dr. Miguel Boza, de Medicina Interna del Hospital Clínica Bíblica, cuando las personas inician la caminata desde lugares muy largos deben planificar  bien lo que van a llevar, no es recomendable sobrecargar su mochila, es mejor comprar algunas cosas en el camino, pues si va muy cargado su espalda podría sufrir las consecuencias.

“Si la persona padece de alguna enfermedad crónica tipo diabetes, asma, hipertensión, falla cardiaca, o bien si ha tenido infartos previos, es vital que primero consulte con su médico y siga la indicaciones que se le brinden antes de realizar la caminata”, comentó Boza.

En el caso de los diabéticos, deben poner especial atención al estado en que queden sus pies, aún cuando no sientan dolor o molestias, es mejor que los revise con atención y trate adecuadamente cualquier ampolla o zona inflamada.

Otros aspectos a considerar son:

  • Llevar repelente para insectos.
  • Un bloqueador solar adecuado al tipo de piel
  • Medicamentos de uso regular.  
  • Un pequeño botiquín con curitas, analgésicos comunes, alcohol en gel y toallas húmedas.
  • Evite el consumo de licor y cualquier otro tóxico.

Siempre procure no viajar solo (a). El caminar en grupo es más agradable y seguro. Si piensa caminar en la noche, asegúrese de ser visible para los conductores, el uso de cintas u otro material reflectivo le puede salvar la vida.

Alimentación e hidratación adecuada

Lo mejor es mantener una dieta sana balanceada los días antes de la caminata y evitar comida chatarra o difícil de digerir como carnes rojas el día antes. En su lugar, prefiera alimentos que aporten mucha energía, como carbohidratos (pastas, arroz, cereales), nunca en exceso.

La hidratación debe ser adecuada a las necesidades de cada persona, debe evitar sentir sed pues sus riñones podrían dañarse. Lo mejor es portar una botella con agua, no se arriesgue con agua contaminada.

“La orina es un buen parámetro para medir la hidratación, una orina clara en cantidades normales es un indicador de que su hidratación es adecuada; por el contrario, si la orina disminuye en cantidad, se torna más oscura o incluso la persona  deja de orinar, son señales de peligro” acotó el médico.

Adicionalmente el médico enfatizó que si la persona experimenta alguna complicación durante la caminata, es mejor no correr riesgos innecesarios, “si la persona se siente mal o tiene algún tipo de dolor es mejor que acuda a los puestos de atención médica para ser valorados”.

Una vez concluida la caminata, además de la satisfacción del deber cumplido, lo ideal es que la persona descanse, coma bien y mantenga una excelente hidratación, en especial si su caminata fue larga o difícil.

Para mayor información o citas al 2522-1000, al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o vía chat en el sitio web www.clinicabiblica.com